Establecer un déficit fiscal transitorio puede representar un problema de gasto futuro, aseguró Isaac Katz, economista del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM)
Establecer un déficit fiscal transitorio puede representar un problema de gasto futuro, aseguró Isaac Katz, economista del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).
“El gran problema es saber qué tan transitorio es el déficit. Hacia adelante se puede generar una inercia de gasto, que después no se podrá cortar”, expresó.
Katz dijo que en la Cámara de Diputados los legisladores podrán ampliar el déficit para generar más gasto, pero después no lo reducirán, como ha sucedido en los últimos años.
Por su parte, Raúl Feliz, economista del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), dijo que la Secretaría de Hacienda por fin reconoció que no tendrán un balance fiscal sano. “El déficit fiscal ya está, y si no hacen nada, estarían violando”, expresó el académico.
A su manera de ver, el secretario de Hacienda podría presentar un déficit transitorio para lo que resta del sexenio. Consideró que este año, el déficit se ubicará en un rango de 3%, pero al incluir los requerimientos financieros del sector público, podría aumentar a 3.5%.
Para Gabriel Pérez del Peral, director de la Facultad de Economía de la Universidad Panamericana, estaría bien que el déficit transitorio llegue etiquetado y con candados en el mediano plazo.
Consideró que el déficit se podría ampliar a un rango de 2% a 2.4%.
El pasado miércoles, el secretario de Hacienda, Agustín Carstens, anunció que propondrán un déficit transitorio de mediano y largo plazo, pero sin afectar la estabilidad de las finanzas públicas.
Alfredo Coutiño, director para América Latina de Moody’s, dijo que el déficit público podría irse hasta 3% en el transcurso del año. “A pesar de que el tamaño del déficit se mantendría en niveles todavía financiables”, dijo Coutiño.
Katz dijo que lo mejor hacia adelante es que los diputados sí realicen una reforma fiscal porque la recaudación tributaria es muy baja. “El gobierno y el Congreso deben tener la idea y urgencia de hacer una reforma tributaria en serio para fortalecer las finanzas públicas; no podemos continuar con un sistema tributario muy ineficiente”.
Katz dijo que México necesita una reforma tributaria que incluya la homogeneización del Impuesto al Valor Agregado (IVA), la adopción íntegra del Impuesto Empresarial a Tasa única y la eliminación del ISR para personas morales y se tenga un impuesto proporcional para las personas físicas.
Coutiño dijo que, si la economía sufre una contracción de 5.5% del PIB en el año, entonces el gobierno federal perderá 75 mil millones de pesos de recaudación tributaria.
A esa situación se sumaría una pérdida neta por petróleo de 31 mil millones de pesos.
Expuso que si el precio del petróleo promedia 55 dólares por barril, en lugar de los 70 con se programó, México perderá alrededor de 7 mil 300 millones dólares, de los cuales cerca de 5 mil millones de dólares se recuperarían con las coberturas contratadas.
Coutiño dijo que el déficit público se incrementaría en 0-9% del PIB, con lo cual pasaría de 1.8% originalmente estimado a 2.7% del PIB. México, D.F. José Manuel Arteaga (El Universal)
viernes, 12 de junio de 2009
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